¿Has notado que cuando te levantas de malas, todo parece estar mal? No porque el mundo cambió de la noche a la mañana. Sino porque eso es lo que estás siendo. Y cuando alguien trata de ser amable contigo, o no lo notas, o lo rechazas, o lo tergiversas. Porque solo puedes recibir lo que eres.
Esto aplica también al dinero, a la prosperidad, a las posibilidades.
Si eres preocupación sobre el dinero, recibirás más razones para preocuparte. Si eres escasez, recibirás más escasez. No porque la vida sea injusta, sino porque así funciona la energía.
Tú y tu cuerpo pueden ser esas energías de manera profunda. Prosperidad, facilidad con el dinero, posibilidades que ni siquiera has considerado. Los cuerpos saben de riqueza, de gozo, de abundancia.
Pero con todos los puntos de vista que uno se compra a lo largo de la vida, a veces se pierde el acceso a esas energías. A veces del todo.
Este proceso, con la contribución de tu cuerpo, ayuda a ser más consistentemente esas energías.
¿Cómo sería tu vida si pudieras ser la energía de la prosperidad de manera más consistente?